¿Créditos en el precipicio? Primera Parte

Como todo el mundo sabe en este mes de agosto del 2018 ya fue oficialmente designado  presidente electo el Sr. Andrés Manuel López Obrador.

Atrae la atención  2 vertientes muy importantes como son la descentralización del gobierno federal con la reubicación de casi 30 organismos y el recorte a los salarios de funcionarios públicos de alto nivel.

En ese contexto llama poderosamente la atención el hecho de que pasará con la separación de las familias en que un padre trabaja en una dependencia y la madre trabaje en otra y al primero lo reasignan a Nuevo León y a la segunda la mandan al sureste del país y además tienen hijos estudiando en universidades de la Ciudad de México.

En esta vida antes de ejecutar hay que planear cualquier actividad y aunque es muy loable tratar de redistribuir la actividad económica interna por medio de la desconcentración mencionada, creo que se puede molestar un avispero nacional.

Respecto a la descentralización es menester preguntarnos si las ciudades que reciban a los reasignados tienen la infraestructura para recibirlos, tales como servicios públicos en general, predios disponibles en renta y propiedad, vías de comunicación, Etc.

Pasando al tema de los salarios que se van a reducir para que no rebasen los del presidente de la nación surgen los siguientes enigmas:

Muchos burócratas de alto nivel que ganan con mucho sueldos superiores al que va a percibir el presidente, lo verán reducido en forma importante y si al cónyuge le pasa lo mismo, imaginemos el drama familiar y existencial de éstas personas, pero esto lo comentaré en la próxima entrega.

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