¿Créditos en el precipicio? Segunda Parte

Retomando la entrega anterior, debemos preguntarnos que pasará si además a esta familia le otorgaron créditos automotrices, de consumo, hipotecarios, Etc., que va a pasar con esos compromisos si su poder adquisitivo y de pagos se ve drásticamente reducido.

Además que pasa si uno de los cónyuges renuncia a su empleo para no renunciar a la célula familiar, el ingreso familiar podría verse reducido a menos del 50% y los compromisos crediticios siguen al 100%.

Adicionalmente si están pagando una hipoteca tendrán que pagar una renta por la nueva vivienda y con el sueldo disminuido, les cambiará totalmente su perspectiva de vida, porque además perderán la prestación de seguro de gastos médicos mayores.

Es lógico suponer que una alternativa es rentar el inmueble hipotecado si queda desocupado y emigrar a la iniciativa privada, como lo hacen los funcionarios de estado cuando terminan su función o en su caso constituir una consultoría de su especialidad, pero es de dudarse que haya lugar para todos los afectados.

O en su caso, reducir la calidad del estilo de vida y verse imposibilitados a honrar sus compromisos crediticios cayendo en cartera vencida irremediablemente.

Y para todo esto que estarán planeando los bancos, porque algo deben de hacer para evitar que este incendio financiero no altere en forma importante la economía nacional.

¿Se podrá solucionar este contrasentido?

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