Separación de finanzas personales y empresariales

Avanzando por los caminos de la vida he observado en infinidad de ocasiones, que muchos empresarios pymes no separan sus finanzas personales de las de su negocio familiar.
Sucede que ha menudo les surgen requerimientos de recursos financieros y recurren de inmediato a utilizar sus tarjetas de crédito para financiar las operaciones de su empresa.
Esto lo hacen porque creen que tramitar un crédito bancario para la empresa es muy difícil y engorroso, optando por lo más sencillo y expedito en ese momento de necesidad financiera urgente.

Y que craso error cometen quienes ejercen esta decisión y por falta de asesoría profesional especializada llegan a pagar hasta 4 veces más alta la tasa de interés del crédito dispuesto, que si lo hubiera conseguido con otro tipo de crédito pero este empresarial y como “efecto colateral copeteado” los intereses no los podrán deducir para efectos de su declaración anual de impuestos, por ser a cargo del propietario como persona física y no de la empresa propiamente dicha.
Para no caer en este caso, sería necesario solicitar un “crédito revolvente” a nombre de la empresa, previa entrega de la información solicitada por el banco y con interés muchísimo más bajo y solo por el capital y tiempo utilizado, por lo que en caso de pagar la parte utilizada, vuelve a quedar libre la línea autorizada y lo mejor no se pagan intereses, caso contrario a cuando se contrata un “crédito simple”
¿Estarías dispuesto a auxiliarte de un asesor financiero que puede ayudarte a ahorrar mucho dinero?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *